domingo, 10 de julio de 2011

Insuficiencia adenohipofisiaria (hipopituitarismo)


La insuficiencia adenohipofisiaria es un trastorno en el cual su cuerpo no produce suficientes hormonas hipofisiarias. La hipófisis (también llamada pituitaria) es una glándula pequeña en forma de fríjol que se localiza en la base del cerebro. Esta glándula es una parte muy importante del control de su sistema endocrino corporal, el cual está constituido por un grupo de glándulas que producen y secretan hormonas para regular los procesos de su cuerpo.

En la insuficiencia adenohipofisiaria, la hipófisis no produce, o produce una cantidad insuficiente, de una o más de sus hormonas. Cuando su hipófisis no produce suficiente cantidad de hormonas los procesos corporales se ven afectados.

La hipófisis es responsable de la liberación de:
  • Hormona del crecimiento, la cual controla el crecimiento de los huesos y tejidos y mantiene el balance de tejido graso y muscular.
  • Hormona antidiurética, la cual regula la producción de orina para manejar su balance hídrico.
  • Hormona estimulante del tiroides (tirotropina), la cual estimula su glándula tiroides para producir otras hormonas que regulan su metabolismo corporal.
  • Hormona luteinizante (lutropina es su nombre químico moderno), la cual regula la producción de testosterona en el hombre y de estrógeno en la mujer.
  • Hormona folículo-estimulante, la cual funciona con la hormona luteinizante para estimular la producción de esperma en el hombre y el desarrollo y liberación del óvulo (ovulación) en la mujer.
  • Hormona adrenocorticotrópica (ACTH o corticotropina), la cual estimula la producción de cortisol y otras hormonas en las glándulas suprarrenales para ayudar al cuerpo a afrontar la tensión.
  • Prolactina, la cual regula el desarrollo de las mamas (senos) en la mujer y la producción de leche materna.
La insuficiencia adenohipofisiaria también puede ser por causa de enfermedades del hipotálamo, una porción del cerebro que se localiza justo por encima de la hipófisis. El hipotálamo es responsable de la producción de hormonas que son necesarias para el funcionamiento normal de la hipófisis.


Esta disfunción hormonal como algunas otras, las podemos tratar mediante esta terapia del Par Biomagnético.

lunes, 4 de julio de 2011

Agrandamiento de la próstata (Hiperplasia prostática benigna)

La próstata es una glándula pequeña, aproximadamente del tamaño y la forma de una nuez. Se encuentra exactamente debajo de la vejiga y enfrente del recto. Es una parte del tracto reproductivo masculino que produce líquidos que se combinan con el esperma para fabricar semen.
Al nacer, la glándula prostática es diminuta. Cuando los niveles de testosterona aumentan durante la pubertad, la próstata crece rápidamente y duplica su tamaño al llegar a los 20 años. El crecimiento disminuye durante las dos décadas posteriores, y por lo general no causa problemas durante muchos años. Menos del 10% de los hombres de 30 años tienen agrandamiento de la próstata. Cuando el hombre llega a los 40 años, la próstata atraviesa un segundo brote de crecimiento. La mitad de todos los hombres experimenta agrandamiento de la próstata al llegar a los 60 años, y a los 85 años, el 90% de ellos padece de este problema.
Esta glándula rodea el tubo que transporta la orina desde la vejiga (uretra). Durante la pubertad, la próstata se expande uniformemente. Sin embargo, el agrandamiento de la próstata durante la segunda etapa de la vida ocurre en la parte de la glándula cercana a la uretra. A medida que la glándula se agranda, interfiere con el flujo de orina que sale de la vejiga. Esto hace que la vejiga trabaje más para eliminar la orina. Con el tiempo los problemas se agudizan y finalmente, la vejiga no puede vaciarse por completo. La pared de la vejiga puede volverse más gruesa y producir espasmos musculares.
Síntomas
Un agrandamiento de la próstata puede ocasionar problemas para orinar. No todos los hombres con esta enfermedad tienen síntomas. Sin embargo, alrededor de una cuarta parte de los hombres en Estados Unidos reporta cierta dificultad al orinar.
Al principio, los síntomas pueden ser leves debido a que el músculo de la vejiga es capaz de acomodarse para compensar la presión del agrandamiento de la próstata sobre la uretra.
La presión de la próstata en la uretra causa un flujo de orina interrumpido o débil. Otros síntomas incluyen:
  • dificultad para comenzar a orinar
  • goteo luego de orinar
  • sensación de que la vejiga no se ha vaciado por completo
La severidad de estos problemas depende de cuánta presión ejerce la próstata sobre la uretra.
Otro conjunto de síntomas se presenta cuando la orina que se acumula en la vejiga causa irritación. Estos síntomas incluyen:
  • dolor al orinar
  • necesidad frecuente de vaciar la vejiga, especialmente por la noche
  • sensación de urgencia acompañada por la sensación de orinar
  • pérdida de control de la vejiga (incontinencia)
Pueden presentarse complicaciones potencialmente peligrosas si la vejiga no se vacía por completo. La orina que no sale de la vejiga puede provocar el crecimiento de bacterias que pueden causar infecciones frecuentes en el tracto urinario. Además, se pueden formar cálculos (piedras) urinarios en el revestimiento de la vejiga debido a la acumulación de desechos y químicos. Los vasos sanguíneos rotos pueden causar sangre en la orina, generalmente debido venas rotas o agrandadas en la superficie interna de la próstata. La sangre en la orina también puede ser causada por el estiramiento repentino de la pared de la vejiga. Si esto no se trata, la orina retenida en la vejiga puede retroceder hacia los riñones y causar insuficiencia (falla) renal con el tiempo.
Con el Par Biomagnético, el tratamiento es rápido y exitoso, ya que nos permite realizar desde el rastreo con los imanes, una efectiva visualización de cuales son los patogenos que puedan estar en actividad dentro del organismo y mediante la nivelación de PH, volver al estado de salud.